La Administración del alcalde Carlos Fernando Galán expande el modelo ZUMA a una segunda localidad: 15 entidades distritales concentrarán soluciones para mejorar el aire en Ciudad Bolívar.
- La elección responde a la evidencia: Ciudad Bolívar registra las mayores concentraciones de material particulado fino (PM2.5) de Bogotá.
- La nueva ZUMA abarcará 2,95 km² y 15 barrios, y beneficiará a 97.600 personas.
- La transformación ya comenzó: hoy se instaló el primer microsensor de la zona, se plantaron 21 árboles nativos y se entregó un mural creado con la comunidad para visibilizar el compromiso con un mejor aire.
- La hoja de ruta incluirá un potencial de más de 8.000 m² de renaturalización y el mantenimiento de casi 4,5 kilómetros de vías.
Bogotá D. C., 28 de agosto de 2026 | @ambientebogota. Bogotá da un nuevo paso para convertir su estrategia de calidad del aire en transformación territorial: pone en marcha su segunda Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA), esta vez en Ciudad Bolívar, y extiende este modelo que ya opera en Bosa–Apogeo y con el que la ciudad recibió el Earthshot Prize 2025. En esta nueva ZUMA, 15 entidades distritales concentrarán sus acciones donde los retos de calidad del aire son mayores.
La decisión de llegar a Ciudad Bolívar no es casual. Esta localidad registra las mayores concentraciones de material particulado PM2.5 de Bogotá y hace parte del suroccidente, donde viven cerca de 2,9 millones de personas y se genera alrededor del 37 % de las emisiones de este contaminante del aire, que es el que más daño hace a la salud de las personas. El polvo de las vías sin pavimentar y las emisiones de los vehículos de carga explican la mayor parte de las emisiones de PM2.5 de la ciudad.
“ZUMA Ciudad Bolívar es una decisión de justicia ambiental basada en ciencia. Una ciudad que quiere cerrar brechas tiene que hacer más donde los datos nos muestren que los retos son mayores. Aquí vamos a convertir la evidencia en inversión, la coordinación institucional en resultados y la participación de la comunidad en decisiones sobre su propio territorio. Porque respirar un aire más limpio no puede ser un privilegio determinado por el barrio en el que se vive”, afirmó Adriana Soto, secretaria distrital de Ambiente.
Lo que hace distinta a una ZUMA es que no dispersa las soluciones: las concentra. En un mismo territorio articula mejoramiento vial, reverdecimiento, movilidad sostenible, recuperación del espacio público, control ambiental y monitoreo de la calidad del aire. La nueva zona comprende 2,95 km² y 15 barrios, y beneficiará a 97.600 personas; 23.560 de ellas son menores de 10 años o mayores de 60, grupos especialmente vulnerables a la contaminación del aire.
La transformación comenzó desde el primer día
La puesta en marcha llegó con acciones concretas. En la sede de Uniminuto se instaló el primer microsensor de calidad del aire de la nueva ZUMA, que permitirá identificar variaciones locales de la contaminación, orientar las intervenciones y medir sus resultados. Con este equipo, Bogotá completa 80 microsensores instalados en la ciudad. De ellos, 63, cerca del 80 %, han sido instalados durante la Administración del alcalde Carlos Fernando Galán, frente a 17 de la administración anterior. En el suroccidente operan actualmente 36 microsensores.
El lanzamiento también marcó el inicio del reverdecimiento de la segunda ZUMA con la plantación de 21 árboles nativos en dos puntos del sector.
“Sembrar es apenas el comienzo. Para que los árboles, jardines y huertas ayuden a mejorar el aire, necesitan cuidado permanente. Por eso trabajamos de la mano con las comunidades que van a crecer junto a ellos”, aseguró María Claudia García, directora del Jardín Botánico José Celestino Mutis de Bogotá.
Con el apoyo de Breathe Cities también se entregó un mural del artista Hugo Bohz, elaborado con vecinos del sector y estudiantes de Uniminuto. La obra convierte en imagen la transformación ambiental para respirar mejor que propone la ZUMA y fortalece la apropiación comunitaria del territorio.
Lo que viene: menos polvo, más verde y mejores espacios públicos
Estas primeras acciones son apenas el punto de partida. El siguiente paso será acordar con la comunidad una hoja de ruta que combine varios frentes de acción: mejorar las vías para reducir el polvo; sumar árboles, jardines y espacios recuperados para la naturaleza que ayuden a mitigar la contaminación y generar bienestar; recuperar el espacio público; promover la movilidad sostenible; y monitorear la calidad del aire para medir los avances y ajustar las acciones cuando sea necesario.
Las líneas de intervención que se trabajarán con la comunidad incluyen:
- Más naturaleza en el barrio: potencial para recuperar hasta 8.778 m² en puntos estratégicos, incorporando más vegetación y mejorando el entorno.
- Más árboles, jardines y huertas: ubicación de los espacios para la plantación de nuevos árboles, cuidado de los existentes y fortalecimiento de la jardinería y las huertas urbanas.
- Menos polvo en las calles para reducir la principal fuente de emisiones de PM2.5: mantenimiento de cerca de 4,5 kilómetros de vías sin pavimentar o en mal estado para reducir el polvo que se levanta con el paso de los vehículos
De un premio mundial a una transformación que escala
La primera ZUMA, en Bosa–Apogeo, ya muestra cómo se traduce el modelo en las calles. En la paralela de la avenida Villavicencio, una comunidad que esperó cerca de 30 años está viendo la transformación de una vía destapada que se había convertido en una fuente permanente de polvo. Allí, la Administración Galán mejora cerca de 400 metros de vía y recuperará y reverdecerá cerca de 10.000 m² de su entorno.
Alrededor del Jardín Infantil Olarte también se intervienen 1.812 m² de espacio público para reducir la exposición al polvo, incorporar más verde y mejorar el entorno de 154 niñas y niños menores de cinco años.
“La primera ZUMA demostró qué es posible cuando una ciudad pone el aire limpio en el centro. Que Bogotá expanda hoy este modelo a Ciudad Bolívar, la localidad con más retos de calidad del aire, confirma que puede convertirse en una solución para más territorios y más personas”, señaló Cecilia Vaca, directora ejecutiva de Breathe Cities.
Con la Alcaldía Galán, la ZUMA Bosa–Apogeo ya muestra resultados concretos. Se intervinieron 3.860 m2 de vías sin pavimentar, se instalaron 12 microsensores para monitorear la calidad del aire y se plantaron 1.040 árboles: 431 dentro de la ZUMA y 609 en su área de influencia. También se realizaron 150 operativos de control a vehículos y 13 visitas a instalaciones que generan emisiones. A esto se suma el fortalecimiento de 213 huertas urbanas: 31 dentro de la ZUMA y 182 en sectores cercanos.
Este modelo le valió a Bogotá el Earthshot Prize en 2025, en la categoría Clean Our Air. A este esfuerzo se suma Breathe Cities, que ha apoyado la implementación de la ZUMA Bosa–Apogeo en áreas como la recolección de datos y el desarrollo de un sistema de monitoreo. Este acompañamiento se extenderá ahora a la ZUMA Ciudad Bolívar, donde contribuirá a consolidar información clave para orientar, medir y ajustar el plan de acción que se acuerde con la comunidad.
"Desde C40 Cities nos complace ver cómo Bogotá sigue implementando planes ambiciosos para reducir emisiones y mejorar la calidad de vida de sus habitantes Hemos acompañado a la ciudad en el desarrollo de su Plan de Acción Climática y en la declaración e implementación de la ZUMA Bosa Apogeo. El lanzamiento hoy de la segunda ZUMA, esta vez en Ciudad Bolívar, es un claro ejemplo de cómo transformar la política pública en acción real, escalable y sostenible.” afirmó Cristina Argudo, subdirectora regional de C40 Cities para Latinoamérica.
Con la segunda ZUMA, Bogotá convierte un modelo premiado en una política que escala: usa evidencia para decidir dónde invertir, coordina a la ciudad alrededor de un mismo territorio y pone primero a quienes enfrentan la mayor exposición. Porque respirar un mejor aire no debería depender del barrio en el que se vive.

